martes, 24 de julio de 2012

¿Deporte o cultura?

En el verano del año 89 realicé una serie de tomas de sonido en soporte digital en puntos especiales de la geografía catalana. Al rebasar una curva de la carretera de Camallera a Vilaür y escuchando por la ventanilla el canto de una cigarra que, a juzgar por la potencia tenía que ser descomunal, detuve el coche lo más cerca que pude para grabarla. La toma estaba siendo impresionante cuando el motor de un vehículo que se acercaba terminó por arruinarla. Sumido en el autismo de mis auriculares, el sobresalto fue mayúsculo cuando vi bajar de un todoterreno marrón a un hombre vestido de marrón con sombrero de Policía Montada del Canadá y gafas negras a lo “Hombres de Harrelson”. El fenómeno en cuestión se dirigió a mi sin preámbulos. ¿Qué está usted haciendo aquí? Pues grabando una cigarra que ya no está porque usted me la ha asustado. ¿Una cigarra? ¿Tiene usted permiso para grabarla? Pues no; ¿es que hace falta? No lo sé. ¿Entonces? ¿Pero esto que hace usted, qué es, deporte o cultura? Deporte, le contesté. Estábamos en período preolímpico. Bueno, continúe; pero le voy a anotar la matrícula, no sea que vaya usted a hacer algo raro.

2 comentarios:

  1. es que haces cosas muy raras Berenguer... :)

    ResponderEliminar
  2. cuantos mamones de ese tipo no me habré topado...
    parece que todo el mundo tiene algo que ocultar o temer...

    ResponderEliminar